Aromaterapia


Aromas y aceites esenciales,
beneficios de los perfumes


En la antiguedad se usaron diferentes esencias y aromas para agradar a los dioses y divinidades, luego se utilizaron para purificar ambientes, alejar influencias negativas y en un plano mas avanzado para despertar estados de conciencia. Estos aromas pueden transferirse por medio de perfumes, óleos, sahumerios, inciensos y hay usos distintos y ocasiones especiales en que se recomienda encenderlos.  Los aceites esenciales proceden de las flores, frutos, hojas, raíces, semillas y corteza de los vegetales, se forman en las partes verdes del vegetal y al crecer la planta son transportadas a otros tejidos, en concreto a los brotes en flor. Se pueden utilizar para dar sabor y aroma al café, el té, los vinos y las bebidas alcohólicas. Son los ingredientes básicos en la industria de los perfumes y se utilizan en jabones, desinfectantes y productos similares. También tienen importancia en medicina, tanto por su sabor como por su efecto calmante del dolor y su valor fisiológico. Son productos químicos que forman las esencias odoríferas de un gran número de vegetales.

La aromaterapia puede ser una forma excelente de tratar el estrés, facilitando la relajación, tratando el dolor que causa la fatiga muscular y otros síntomas que puedan tener una causa emocional. Los clientes generalmente acuden a ella para relajarse y aliviar el estrés, más que por afecciones específicas.

Los aceites esenciales tienen cualidades energéticas que tienen que ser escogidas para encajar con cada individuo.

Es importante consultar a un aromaterapeuta calificado, ya que los aceites son potencialmente tóxicos si son administrados erróneamente. Algunos como la mirra son emenagogos y han de ser evitados durante el embarazo, otros como la bergamota son fototóxicos y puede provocar daños en la piel si ésta se expone al sol. Algunos aceites provocan síntomas físicos, por ejemplo cuando el cuerpo se está desintoxicando pueden aparecer dolores de cabeza o fiebre. Estos efectos deben ser advertidos por los terapeutas a sus clientes.

Un ejemplo de aceite que puede usarse sin ningún temor es la lavanda, que puede utilizarse para paliar el insomnio, la ansiedad, dolores de cabeza, depresión y ayudar a relajarse. Para esto pondremos de 1-4 gotas en la bañera, o una gota en la almohada por la noche. También tiene propiedades para el reestablecimiento de los huesos (5 gotas en 25 ml de agua mineral, aplicado con una tela de algodón). En los masajes este aceite puede ayudar a disminuir el dolor muscular.

Cualquier perfume, al ser inspirado, produce un efecto instantaneo y cada uno de los aromas puede influir de distintas formas:

  • Equilibradores: albahaca, bergamota, geranio, incienso y lavanda.

 

  • Estimulantes: angélica, canela, cardamomo, clavo, elemí, eucalipto, hinojo, jengibre, lima,    menta, naranja, palmarosa, petit grain, pimienta negra, pino, pomelo y romero.
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  • Antidepresivos: albahaca, amaro, bergamota, clavel, geranio, Ylang-ylang, incienso, jazmín, lavanda, lima, limón, mandarina, manzanilla, naranja, nerolí, pachuli, palmarosa, petit grain, pomelo, rosa y sándalo.

 

  • Afrodisíacos: amaro, angélica, canela, cardamomo, cilantro, clavel, clavo, gálbano,      ylang-ylang, jazmín, jengibre, madera de cedro, nerolí, pachuli, romero, rosa, sándalo y vetiver.

 

  • Estimulantes de la mente: albahaca, cardamomo, cilantro, eucalipto, menta, pino y romero.

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